¿Tu hijo para en cada hormiga del camino? ¿Colecciona piedras, hojas y bichos? ¿Pregunta por qué el cielo es azul o de dónde viene la lluvia? Tiene una inteligencia naturalista fuerte, la misma de los biólogos, ambientalistas, veterinarios y cocineros con pasión por los ingredientes.
Más allá del campo
La inteligencia naturalista no requiere vivir en el campo. Un balcón con plantas, un parque urbano, una pecera o una huerta de interior son suficientes para estimularla. Lo clave es el hábito de observar, clasificar y cuidar seres vivos.
Ideas para el día a día
- Germinar semillas en un vaso para observar el proceso
- Llevar un cuaderno de 'observaciones de naturaleza' en los paseos
- Cuidar una planta con responsabilidad semanal
- Identificar pájaros, insectos o árboles del barrio con una app
- Cocinar con ingredientes naturales y hablar sobre de dónde vienen
Cada salida al parque es una clase de biología, química y filosofía. Solo hay que ir con curiosidad y tiempo.
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